Porque siempre ha sido un certamen ligado a su vida

Nieta del histórico extenista mexicano Francisco Contreras, Fernanda conocía todo lo que envuelve al mítico torneo de Wimbledon gracias a la voz de su abuelo, pero pudo comprobarlo hace apenas unos días, cuando llegó a Londres en busca de un sitio para el tercer Grand Slam del año. Emocionada aún con la magia y perfección que caracterizan al All England Club, la potosina se alista para debutar en el certamen más importante del mundo, ese en el que todavía se exige jugar completamente de blanco. Goza el momento, más allá de lo que pueda suceder. “Estoy muy emocionada, porque es mi primera vez de verlo todo, ni siquiera lo había visitado, sólo lo que había visto en la televisión, lo que me habían contado mis abuelos, mis tíos… Es todo como un sueño”, asegura Contreras. “Se me pone la piel chinita sólo al recordar cuando tenía cinco años y mi abuelo nos contaba sus historias. Es un sueño hecho realidad”. El cual cristalizó al conseguir su sitio en la clasificación, tal como lo hizo hace algunas semanas en Roland Garros. Su aventura en el cuadro principal de Wimbledon arrancará mañana, en contra de la polaca Magda Linette. Quiere que su sueño siga vivo, aunque agradece el simple hecho de disputar el torneo al que todos aspiran. “Me vaya como me vaya, estaré feliz de la vida, porque el simple hecho de jugarlo y ver Londres es fascinante”, comparte, alegre. “Con jugarlo, cumplí mi meta”. Porque siempre ha sido un certamen ligado a su vida, tanto así que uno de sus tíos lleva el nombre del Grand Slam. Pancho, su abuelo, no solía estar en casa para el nacimiento de sus hijos, por lo que decidió ponerles el nombre del torneo que disputaba cuando llegaban al mundo, “así es que mi tío mayor se llama Francisco Wimbledon Contreras Jr.”. Ella quiere destacar, escribir otra página dorada en su carrera, sin importar que la fama haya cambiado un poco su rutina. “Se hizo un poco más caótica mi vida, pero sigo siendo la misma persona. La diferencia es que ahora me llegan muchos más mensajes al teléfono, pero es un buen problema”, reconoce. “Todos en mi familia seguimos viviendo el tenis con la misma pasión, no presión”. Por lo que incluso sueña ya con el próximo Grand Slam del año: “Mi siguiente meta es jugar el US Open”.
Artículo Anterior Artículo Siguiente